martes, 16 de junio de 2009

Me voy cuándo no me ata nada

Era el tiempo del cambio, de la estampida, si, ese momento en el que todo el mundo se echa a correr aunque no sepan a dónde se dirigen puesto que esperan encontrar algo mejor, y es en ese preciso instante cuando se dan cuenta de que todo tiempo pasado es peor, no hay tiempo perdido peor que el perdido en añorar.

Yo conmigo misma

Odio los desengaños son simples pretextos para arrebatar la inocencia de personas indefensas, ¿realmente te hace más fuerte?, lo siento pero no soy lo suficientemente fría como para aceptar que la tercera dolerá menos que la segunda y así sucesivamente y sabes qué es lo mejor de todo?que por muchos palos que vengan jamás dejaré que algo tan bonito me abandone, porque mi vida es mía y la decidí vivir así.

Punto y final.

Soy de esas personas que tienen 365 formas de decirte que te follen, si una para cada día porque quien no sabe a dónde va, no encuentra el viento favorable, y yo estuve durante demasiado tiempo tomando café con la nariz en ese gran ventanal que tanto me gustaba viendo las horas pasar, era tan ingenua que pensaba que podrías detener el tiempo para mí, pero me cansé de vivir una vida que no era la mía.

Entereza

Me llamo Sara, ¿ habría sido diferente si me hubiesen llamado Alba o Raquel ?, ¿ en qué momento sabes que conoces realmente a una persona ?, ¿ es en el momento en el que tomas café mirando a través de sus ojos y piensas que ves algo que los demás ni se preocupan en mirar ? conmigo misma me basto porque soy la única persona que quiere descubrir cada rincón que me pertenece, esos huecos que otras personas no encontrarán jamás, no porque yo no quiera, pero nadie es lo suficiente valiente, a veces ni yo misma.

Avancemos

Se encontraba llorando a pesar de que no le sirviese para nada, y allí estaba en mitad de un lugar que ya no conocía sin saber cual era la dirección correcta. A unos metros veía a una mujer que se acercaba, sentía como si esa mirada penetrante estuviese recorriendo toda su cabeza, algo tan extraño que ni ella se lo creía. De repente le cogió del brazo y le susurró…

- la vida es un gran regalo, ¿ cómo piensas envolverlo ?