Ayer llegando muerta a casa de trabajar, me encontré los ánimos un poco raros. Mi madre me hacía gestos para que me callara y lo primero que pensé fue, dios, que habré hecho ahora. Mi hermano de veintisiete años estaba con los ojos vidriosos, según me enteré después, se había encontrado en el acuario un pececillo panza arriba. La situación me pareció un poco cómica ya que por la mañana yo y mi madre habíamos estado diciéndole de todo al pez porque los últimos días no hacía más que morder y encorrer a Valentín (el pez, bueno el truchón en el que se ha convertido, mi regalo de san Valentín. Gracias Viki). Mi madre le perseguía con la red “superamenazante” mientras le decía, si no te portas bien te separaré eh. Yo sólo le llamaba cabrón dándole golpecitos en el cristal, a mi balleno no le hace daño nadie. Creo que mi madre todavía tiene remordimientos de conciencia.
jueves, 23 de junio de 2011
lunes, 13 de junio de 2011
sábado, 4 de junio de 2011
"Si me dices ven lo dejo todo, pero dime ven."
El autobús sólo ha tardado quince minutos en llegar, y ahí estaba, con la mirada perdida en los muelles del autobús doble de la línea 23. Ha empezado a llover, ¡pero que suerte llevo paraguas!,si, el mismo que me deja en ridículo siempre que no puede superar la fuerza de rozamiento provocada por el levantamiento de una ligera brisa. No voy a sacarlo del bolso, me apetece cerrar los ojos y mojarme, no tengo nada mejor que hacer antes de llegar a casa. Se podría haber parecido a la tormenta del domingo…no me decidí a bajar a la calle, opté por la opción más fácil, apoyar la nariz en el frío cristal y observar como esas gotitas tan pequeñas se iban uniendo haciéndose más grandes. Me iba la vida en intentar adivinar el momento en el que no aguantararían más. Tengo ganas de llorar, pero no me dejo a mi misma. Si me pusiera unos algodones en la otra mejilla, me convertiría en la versión chana del padrino, parece que lleve una ensaimada guardada en el carrillo para recenar. Estoy harta de la amoxicilina, del enantyum, del colutorio que sabe fatal, de ponerme hielo en la cara, de no poder comer, de tener que lavarme los dientes a tientas, del urbasón, del paracetamol, del espidifen,y al fin y al cabo de que el dolor no cese. Y ahí está mi muela, en la mesa, impasible, en el fondo, se debe estar riendo de mi. No se donde se mete el ratoncito perez en estos casos. Querido maxilofacial, lo llevas clarinete si piensas que me vas a quitar la otra muela dentro de diez días, esto es insufrible. No me he puesto pijama, y mi habitación no está muy ordenada, por no decir nada. ¿alineación de planetas? Ja! Me suelo leer libros cuyas portadas me llaman la atención…inspeccionando la estantería de mi hermano, me he topado con “Dónde termina el arco iris”, suena un poco moñas, pero que puedo esperar de Cecelia Ahern, autora de pd: te quiero…y a todo esto, qué hace mi hermano comprándose estos libros, no quiero saberlo. Odio ser romántica, si no lo fuera, lo de esta noche no habría pasado, parecíamos dos lesbianas rodeadas de gestos complices de enamorados, que puto asco, toda la culpa la tiene las alineaciones de los planetas, está claro.
miércoles, 1 de junio de 2011
martes, 31 de mayo de 2011
Negativos
"Desde el dormitorio de Tomás se ve la ventana del salón de Carlota; aún hay luz. Tomás se la imagina tumbada en el sofá, sumergida bajo una manta y con una copa de pacharán en la esquina de la mesa, con el mando de la televisión en la mano y pasando veloz por las teletiendas, por el decorado de las noticias, por delante de actrices desnudas y detrás de asesinos ensangrentados, saltando de puntillas por frases entrecortados, saltando de puntillas por frases entrecortadas como piedras en el agua ; se la imagina inmóvil, en un carrusel de zapping hasta dar con una tanda interminable de anuncios en la que detener el vacío que gira en la noche y en su corazón; se la imagina buscando historias en los gestos de la mujer del champú o en las manchas que no logran sacar los detergentes de otras marcas, como cuando, juntos, miraban los negativos y jugaban a interpretar las imágenes antes de ver las fotos de la playa. Se la imagina frente al televisor, sin parpadear, ante imágenes que escurren de la pantalla como lágrimas.
Tomás y Carlota se conocieron junto al kiosco de la plaza cambiando cromos de Mundo Salvaje; se conocieron hace tanto tiempo que si volvieran a encontrarse con los cromos en la mano ya no podrían reconocerse, como el verano en esos negativos sobreexpuestos donde todo no era más que un juego de manchas y colores. Carlota y su máquina de fotos siempre encima, como si ese azul oscuro fuera su único y verdadero ojo y no aquellos marrones, casi amarillos de tan claros, que tanto le gustaba mirar a Tomás. Carlota nunca positivaba los negativos en los que salían ellos; “Nosotros no nos revelamos”, decía y después repartía esos negativos con Tomás como los cromos de Mundo Salvaje. Tomás y Carlota, sin rozarse ni tomarse nunca de la mano, cómplices, confidentes y amigos inseparables; Carlota y Tomás de casa al instituto, de casa a la facultad, siempre por las mismas aceras hasta que a ella se le quedó pequeña la ciudad.
Desde las habitaciones de los hoteles Carlota veía las calles de Londres y Nueva York: lluvia, niebla y nieve entre taxis, sirenas y muchedumbre con la que no pudo nunca acompasar sus propios pasos. En sus sueños, cuando estuvo muy lejos, siempre había alguien caminando a su lado, alguien dibujado en negativo a punto siempre de revelarse.
Ayer, junto a un semáforo, Carlota le dio de improviso dos golpecitos en el hombro a Tomás. Al principio le costó reconocerla, con ese corte de pelo y el tinte rubio. Él no sabía que ella llevaba ya más de un mes en la ciudad. Estuvieron charlando cinco minutos y se dieron dos besos antes de volverse a separar. Un negativo más sin revelar. En la casa vacía, delante de la televisión, la ciudad se hace absurda y el pacharán se acaba mucho antes que la noche.
Tomás sale a la calle: está cansado de imaginar. Si pudiera decirle, llamaría al portal de Carlota y la llevaría a recorrer las calles como cuando hablar era fácil y la vida sencilla, y en la plaza, al pasar junto a la estatua del rey, se cogerían de la mano y luego subirían a casa, como cuando vivían sus padres y subían a media tarde para oír música, y él sacaría aquella caja que dormía en el fondo de un armario llena de fotos, las fotos de todos esos negativos que él llevó a revelar cuando ella se fue.
Carlota está cansada, sin más. Si pudiera quedar con alguien y pasar el resto de la noche sin hablar…Desde su ventana se ve el dormitorio de Tomás: no hay nadie en su cama."
miércoles, 27 de abril de 2011
martes, 26 de abril de 2011
jueves, 21 de abril de 2011
Ni más ni menos
Domingo. Parezco sacada del diario de Bridjet Jones, excepto por lo del abogado claro. Aún no he hecho la cama y llevo el pijama más hortera que he encontrado en el cajón exclusivo para ropa de dormir. Esa ropa que no suelo ponerme claro, excepto para atiborrarme de comida de morrín después de sábados sicodélicos. Anestesiar la “resaca” ya sabes. Quiero un jersey de renos, con nariz de payaso porsupuesto. ¿Sabes? Siempre parto las cascaras de los cacahuetes en miles de pedacitos y hago montoncitos con ellos y me suelo sobresaltar-asustar cuando los autobuses hacen ese ruido seco al arrancar. El hecho de comerme un petitsuise y que al destaparlo aparezca un corazón en un fondo plateado me hace sonreir como una tonta. Si, lo más sorprendente es que mi madre nos los sigue comprando, dios, nunca he entendido por qué los envases los siguen haciendo con recovecos. Cocino con Edith piaf, the temptations o James Brown. Ahora me ha dado por hacer postres, no se por qué mi madre se compró la termomix si no la utiliza. En el fondo te envidio, y no por le hecho de que te hayan hecho un cd para la semana del periodo, si no porque odies los romanticismos, las miradas penetrantes o compartir desayunos. Basta de películas, no hay nada que más odie que alguien hablando mientras yo intento concentrarme en la sucesión de imagénes. Ando “raro”, supongo que en mi pie izquierdo ni te has fijado. ¿Sorprenderme? Tengo que irme, pero tienes 45 segundos para conseguirlo.
miércoles, 20 de abril de 2011
the romantics
-Te debo una disculpa
-Está bien, no hablemos al respecto
-Entonces tú, ¿me perdonas?
-Yo no tentaría al destino... Me hubiera gustado que me avisaras, nada importante sólo un correo diciéndome “hola Laura, te vi anoche y muchas noches más en los últimos diez años, además de los cuatro años que salimos en la universidad, el año que volvimos a estar juntos para intentarlo nuevamente, y todas la veces que dormimos juntos después, pero sabes que, ahora Lila y yo estamos juntos . Aunque luché mucho con este problema, sabemos que ésto es inevitable, asique no te sorprendas cuando ella te llame para pedirte que seas su dama de honor. O sabes qué ?,otro enfoque menos directo pero igual de efectivo, “hola Laura, que bueno verte anoche, la película, la cena, y el sexo estuvieron bien, pero el problema es que no me gusta la grandeza, nos vemos en la boda. Por otro lado, diez años de amistad cariñosa y sexo esporádico e increíble con algunas noches tan divertidas, que explican el objetivo evolutivo del habla, además del tiempo que pasamos juntos escuchando música, conduciendo sin destino fijo y este hermoso lío, se termina mejor sin avisar, quizá mejor.
-Lo siento
-No, fue un regalo, un acto de total cobardía impide que una persona piense
-Hice lo que me pareció correcto, no lo hice sin seriedad
-Ah no?
-Laura, tu terminaste conmigo
-Maldito seas
-Era el último año de universidad
-No empieces
-Que querías hacer, casarte a los 21? estábamos alejados, estaba ocupado terminando mi tesis, y tú estabas en nueva york haciendo no se que…
-Si vas a tratarme con condescendencia, piensa en algo más original
-Lo intentamos en la universidad
-Si
-Fue un problema de tiempos
-Qué? También fue accidental tu propuesta de matrimonio ? Era la mujer equivocada? déjame en paz!
-Vamos, escuchame, en secundaria fui socorrista, fue mi trabajo favorito, me sentaba en la silla esperando levantarme muriéndome por meterme en el agua después de ocho horas. Terminaba mi turno, intentaba escapar pero cuando me metía en el agua me pasaba algo extraño me entraba el pánico.
-La ambivalencia es una enfermedad, una enfermedad mental real
-No es divertido
-Adivinaré, de niño pedías helado de chocolate y luego, ¿deseabas de vainilla?
-No digo eso
-No entiendo,estas entre dos mujeres
-Lo que intento decir es, que me da miedo el océano
-Lo recordare la próxima vez que nade bajo tu vigilancia
-Crees tener un don especial por saber que siento Laura?
-No, creo que a los dos nos pasa
-No crees quizá, que necesite una mujer como lila?
-Cómo es esa mujer?
-No se, alguien feliz
-Insensible?
-Practica
-Ocupada
-Segura
-Rica ¡frigida!
-Estable, que no destruye a los otros para fortalecerse
-En otras palabras, lo opuesto a ti
-Si quizá
-No te enteraste? Los opuestos se atraen, y luego se aburren hasta morir
-Si aburrido es mejor que exasperante…
-Prefiero morir de excitación…Oye
-Que?
-Recuerdas el ensayo de tercer año?
-Si porsupuesto
-Los románticos desesperados, conceptos erróneos de un movimiento
-Sólo tu comienzas un ensayo de 50 hojas la noche anterior y logras una buena nota…Oda a un ruiseñor: una canción de amor a la inspiración
-Los románticos no escribían sobre amor, si no sobre religión
-No se la diferencia, olvidado, la misma palabra es como una campana cuyo tañido me llena de tu compañía a mi soledad, como sigue?
-No lo recuerdo
-Mentiroso
-Cualquiera puede hacer un gran gesto romántico, la pregunta es, que pasa después, lo recuerdas? recuerdas que me dijiste esa noche?
-Si recuerdo todo
-Que dijiste?
-Dije que era la noche perfecta
-Asi es
-Y?
-Como supero eso?
-Nos divertimos mucho
-Si!así es
-Que problema hay con eso?
-Cada vez que pasábamos una gran noche, la mañana siguiente entraba en pánico. ¿por qué no evitamos una vida de desilusiones y vivimos con otro?
-Es la peor excusa que escuché en mi vida, solo di que estás enamorado de ella
-Que? quieres que diga que quiero casarme contigo? que me arrepienta los próximos 50 años de este momento?
-Me inspiraste!
-Tu también lo hiciste
-Entonces debíamos estar juntos
-Lo se
-Iré a avisar a todos de que estás bien
-Pero no es verdad no estoy bien
-Tu te lo buscaste
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