jueves, 29 de marzo de 2012

kit kat


y de nuevo tengo que decir...

"quién no sabe a dónde va, no encuentra el viento favorable".

jueves, 8 de diciembre de 2011






A veces el invierno merece la pena por una tarde afilada, o por una frase hermosa que meter en la cama. Todo lo que sucede, tiene una intención, tú y yo, mañana, tarde y noche...
Extraña ciudad ésta, que llueve tu perfume y viste de melancolía los semáforos. Muda, como los faros, que creen tu ausencia en esa dirección.
El miedo es una rueda deshinchada, un almacén de sábados usados, y en cada indecisión del pie, eliges el camino que te venza el sueño. La vida es una carta.


Apareciste media hora antes de lo esperado y en el preciso instante en el que mis ojos te encontraron, quise morirme de la verguenza. De iso facto me tapé la cara con las manos, debía pensar que ese simple acto me haría desaparecer, que ilusa, eso sólo les funciona a los niños.

Te adoro.

" si me dices que ayer
cuando llamé dormías
sucede que en cualquier parte del mundo

ha habido una pelea detenida
los garrotes en alto
y el barro a medio muslo

los coches se apartaban al arcén
las viejas le pedían 
por señas al tendero

la gente ha estado amándose en silencio
hasta que has despertado"


" Hacemos el amor a media tarde
y luego nos duchamos
y nos ponemos ropa diferente
y nos arreglamos nos maquillamos
como para borrar
un rastro impropio antes de salir

y no nos damos cuenta
de que la ciudad nos pide olor a sexo
nos quiere despeinados
igual que un folio en blanco"




Ramiro Gairín Muñoz

martes, 18 de octubre de 2011


He tenido un día horrible a pesar de ser vegetariana en mis ratos libres. Suena “deluxe”, menuda ironía. Nunca llegué a pensar que renovar mi dni caducado hace ya cuatro meses, me llevara tanto esfuerzo…eso si, fall in love me hayo de ese policía, madre mía dónde narices se esconden esos chicos en Zaragoza? Guapo y agradable, ¿qué más se puede pedir? Tendría que haberle pedido que me acompañara para que no me perdiera, pero con mi “agradable” voz made in fin de fiestas no creo que fuera el mejor momento para coquetear, le habría hecho dudar de mi sexo. 
Tres veces he tenido que ir a comisaría para hacerme el puto dni, he jurado en hebreo y me he “cagado” en mi karma, para que finalmente tenga que aceptar que voy a llevar una foto horrible en mi dni por los siglos de los siglos ¿amén? Me niego, no puede seeeeer! Y encima me ha salido acné, mis compañeras dicen que debo relajarme, que soy demasiado nerviosa, mi dermatóloga lo llama desajuste hormonal, yo lo llamo putada, sobretodo cuando mi mayor preocupación debe ser esta crema por aquí esta crema por allá, para que finalmente me levante por lo menos con los mismos granos con los que me acosté…Gracias ovarios, os debo una!!!, gracias a vosotros tengo que estar otro año con pastillas, vaya que se me engorden las tetas está muy bien, pero el culo no tanto, os debo hacer saber que ya estaba satisfecha con lo que tenía, no quiero más, gracias! Prosiguiendo con las quejas, le haré saber a mi vecina del sexto, que cuando vayamos juntas en el ascensor, si no le importa me mire a los ojos y no a los granos…tranquila, es un desajuste hormonal, ya pasé la adolescencia, ando con las hormonas revueltas…
Y para rematar, llegar al trabajo y tener una ¿reunión de personal?no podía ser otro día en el que estuviera más no se, más, como se dice, feliz?seguimientos de ventas, Barcelona por aquí, Barcelona por allá, top 25, ventas, ventas, ventas, por favor, tengo un día horrible, no dejo de moquear, me duele la garganta y me quiero ir a mi casa, mis hormonas no están para charlas, gracias.

domingo, 9 de octubre de 2011



Cierto, es como una combinación de divergencias. Me di cuenta mientras me deslizaba por alguna parte intermedia en una islilla fuera de mi universo cotidiano. En continuo incremento, pensaba en ti en los intervalos, un rato antes y un rato después. Breve y fugaz, hindagas, insistes, parodias...intrascendentemente a medias irrumpes de nuevo y te infiltras. Adaptando los sentimientos al entorno, "penetras" en la esfera privada del otro, formulas tus respuestas pendientes y tu única conclusión indica que rebosas mediocridad.

Él no quiere soltarme, y yo, no puedo retenerle

viernes, 23 de septiembre de 2011

la diferencia


Es una sensación de la cual no me despojo. Arrancar, curar, inmolarme o explotar. Todo arreglado y vuelvo a empezar. ¿ El problema reside en pensar demasiado? No lo creo.  Intento darme una pequeña tregua en un día en el que la lluvia no cesa, mientras me recorre un síntoma que me desgarra y me abrasa. He aquí mi pequeña confidencia. Mi personal escutrinio interno está lleno de dudas y orgullo, y en realidad, no se si me interesa-compensa. Esta vez no se trata de ninguna invitación a un baile de miradas perdidas, ni de sexo por sexo, ni de querer correr antes de saber andar. No se cuando dejé de reconocerte. Podría resumir el 100% de lo que pienso con tres palabras (voz en off: puede que tres sean muchas…), aunque ese porcentaje se ve inestable por mis continuas contradicciones, que van cambiando conforme yo actuo y tú, improvisas.

aínsa























sábado, 20 de agosto de 2011

Debemos dejar las posibilidades de hoy bajo la alfombra del mañana hasta que no podamos más, hasta que comprendamos por fin que es mejor saber que preguntarse, que despertar es mejor que dormir, y que fracasar y cometer un error enorme es mucho mejor que no haberlo intentado.

A veces, palabras como valiente y cobarde, antónimas absolutas cuyo significado se aleja hasta los extremos de un segmento imaginario, se tocan, se acarician, se hacen amigas. Intiman de tal manera, empatizan tanto, que un día no sabes quien es quien. Y es entonces cuando lo más valiente es ser cobarde, o cuando lo más cobarde es ser valiente. Y en ese momento, todo se vuelve del revés, y ya nada es lo que parece. Y lo malo y lo bueno van de la mano, y lo correcto y lo incorrecto saltan a la comba, y lo verdadero y lo falso nadan juntos en una piscina donde lo real y lo imaginario se divierten haciéndose aguadillas...

Y es que este calor insoportable me llena los pulmones de aire inflamable. Arde a 451 grados Fahrenheit, como ese papel que ya no sé llenar con letras, y escondida detrás del “ella” ya solo soy en tercera, ese ángulo donde el único que vive es el alter ego. Pero que suerte que ya me aburre mi corazón coraza.

Así que hoy, dejaré que ese grillo que me mantiene insomne en noches veraniegas, desaloje mi corazón y le abriré la ventana para que salte. Tengo una piscina solo para él, ya muda a estas horas, donde ese cri cri insoportable se perderá.
A veces se pierde pero siempre que la necesitas está detrás de ti para colore(arte) las pupilas con acuarelas o contarte los lunares. Recuerda que para encontrarla sólo tienes que seguir las flechas o cuando veas a Peter Pan seguro que está volando con ella. No es una va.lien.te pero le encantan las casualidades.Siempre que quieras, ella te invita a bailar encima de la cama y a comer bizcocho de chocolate.Si la encuentras, si te quedas...

Ataque de hormonas


Imagínate que eres un chico. No un chico cualquiera, eso no. Un chico de esos que escasean, de los de libreta en mano y bolígrafo repleto de ideas. Un chico de los que se sientan en bancos olvidados a crear recuerdos. Un chico de mirada perdida y sonrisa encontradiza. Un chico de esos que no llegan.
¿Lo tienes ya? Bien, pues ahora sitúate. Tú, el chico que hemos imaginado, el chico tímido y esquivo, el chico soñador y romántico, el chico de la libreta de anillas... estás apoyado en una esquina. No una esquina común, eso nunca. Es un lugar con cierta magia porque, desde esa esquina, puedes ver el vaivén de dos calles concurridas... puedes cazar historias al vuelo, puedes jugar a olvidar o encontrar sonrisas...
Ya que estamos centrados viene la parte más difícil porque, te tienes que esforzar para imaginártelo, ahora entra en escena una chica... pero no es una chica más, no es una chica común... es una chica de esas que te enamora con un pestañeo. La clase de chica que has soñado conocer toda tu vida. Con esa mirada que detiene el tiempo y esos labios que parecen contener el cielo. Es una chica que podría coger tu corazón y pisarlo hasta partirlo. Es una chica que, también, podría echar betadine a todas tus heridas. Una chica de las que no deja indiferente, una chica que lo es todo o nada.
Ahora dime, ¿qué le dirías?

jueves, 23 de junio de 2011

Anécdotas

Ayer llegando muerta a casa de trabajar, me encontré los ánimos un poco raros. Mi madre me hacía gestos para que me callara y lo primero que pensé fue, dios, que habré hecho ahora. Mi hermano de veintisiete años estaba con los ojos vidriosos, según me enteré después, se había encontrado en el acuario un pececillo panza arriba. La situación me pareció un poco cómica ya que por la mañana yo y mi madre habíamos estado diciéndole de todo al pez porque los últimos días no hacía más que morder y encorrer a Valentín (el pez, bueno el truchón en el que se ha convertido, mi regalo de san Valentín. Gracias Viki). Mi madre le perseguía con la red “superamenazante” mientras le decía, si no te portas bien te separaré eh. Yo sólo le llamaba cabrón dándole golpecitos en el cristal, a mi balleno no le hace daño nadie. Creo que mi madre todavía tiene remordimientos de conciencia.